Con una tonada que no corresponde a mi corazón, con un temblor en las piernas, estaba yo, frente a ti, invalida de pronunciar palabra que expresara todo mi descontento hacia lo sucedido, camine, caminaste, me fui, fuiste conmigo, tu tan ahí, yo tan distante.
Como ver un fantasma, esa expresión en blanco que tenia ni corazón, después de tiempo, después de lagrimas y palabras hirientes, estabas ahí, tan natural, tan fresco y sin culpas.
Creí que dirías algo, palabras que dicen que quieren verte no son en vano, pero esta vez fue así, tu hablaste yo escuche, tu lastimaste yo sufrí, y en ese momento yo llegue y tu estabas ahí, me fui y seguías ahí.
Que el corazón no te mienta, la primera vez duele, pero cuando recuerdas duele aun mas, una traición amorosa pasa con el tiempo, que un amigo te de la espalda duele tanto y tanto tiempo que ya no sabes.
Lo dicho ya esta dicho, y yo dije lo que mi sonrisa ocultaba, no con el afán fe lastimarte, ni corazón se dividió en dos partes, la que aun recuerda los buenos tiempos que compartimos y que busca regenerar la amistad perdida y la parte que llora por un amigo que nunca existió. No iba a decir las mismas palabras cada vez que me enfrentara a ti, quería terminar de darme esperanzas de un amigo que jamás volvería. Lamento mucho si te lastime, lamento mucho que me lastimaras y quizá lamento mucho no volver a verte.

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